El primer caso registrado de esta tradición es en 1231, cuando el Papa Gregorio IX regaló una Cruz de Caravaca al Rey Jaime I de Aragón. La razón de esta tradición es que la Cruz de Caravaca se considera un talismán muy poderoso. Se cree que protege al portador del mal y le trae buena suerte.
Cruz de Caravaca Dorada de metal. 5 x 3,5 cm
5,00 €
Cruz de cerámica con técnica de cuerda seca pintada a mano
35,00 €
Cruz de Caravaca Dorada de metal. 10 x 5 cm
12,00 €
Su emblema es la cruz, que representa la muerte y resurrección de Jesús para redimir a la humanidad, hechos que fundamentan la fe del creyente. La cruz aparece representada en un contexto cristiano desde el siglo IV. Pero también es un símbolo que encontramos -evidentemente con otros significados- en otras religiones.

